-EDITORIAL-

67 horas, 67 años

La generación del Baby-boom ha llegado a su madurez. Ya estamos todos en pleno apogeo vital, algunos con familias y todos con responsabilidades, trabajo escaso y con condiciones, generalmente precarias.

La generación del Baby-boom setentero, también ha llegado a la ejecutiva de TACE, por eso hablamos en primera persona.

Nos dicen unos pocos (que no trabajan en precario, precisamente) que hay que trabajar hasta los 67, porque somos muchos y seremos muchos viejitos. Es la misma idea que subyacía cuando lo intentaron con la jornada europea de 65 horas. Nos gustaría ver, a esos pocos que nos dicen que trabajemos más, durante una o dos semanas, en un rodaje (por cierto, probablemente, trabajando entre 60 o 67 horas semanales). También podrían pasar por otros muchos oficios, no sedentarios. Seguro que retiraban esta propuesta de jubilación a los 67 y buscaban otra alternativa, porque haberlas, las hay.

ine65Nos presentan un problema demográfico, la famosa pirámide de población. Pero, usando la memoria, recordaremos que, ya a finales de los 80 nos dijeron algo parecido: que hoy en día, (año 2010) no podríamos cobrar pensiones. Pues bien, la Seguridad Social paga sin problemas y hay una hucha (fondo de reserva) de 60000 millones de euros. Esto es debido a que ha crecido el número de trabajadores y también la población. Ninguno de los estudiosos de los años 80 predijo este panorama. Todos eran estudios pagados por bancos. Todos han ganado mucho gracias a los planes de pensiones privados. Es destacable la información del diario Público del pasado 21 de febrero, a este respecto:

http://www.publico.es/dinero/296721/sistema/pensiones/sobrevive/expertos


Por otro lado, la generación del baby-boom es sólo eso, una generación y, por lo tanto, pasará. Si acaso, serán quince años en los que habrá que reforzar el sistema de pensiones, pero no justifica una reforma per-se y para siempre. Y para afrontar ese momento, sí podemos hablar. Podemos hablar de que las rentas del trabajo, en España, han pasado de ser el 60 por ciento de la riqueza del pais (PIB) en los años 80 al 50 por ciento actualmente (y bajando). Lo cual significa que las familias que viven de su trabajo (el 80 por ciento de la población) van perdiendo riqueza en favor de un 20 por ciento de la población que engorda sus carteras, ya de por si excesivas.

En este marco, resultan escandalosas las reservas de millones de euros que la banca reserva para sus altos directivos y las pre-jubilaciones de sus empleados, cuando estamos en plena vorágine de impago de deudas, embargos, imposibilidad de conseguir crédito etc... Sin duda, hay márgenes suficientes para fiscalizar el beneficio de las grandes rentas y patrimonios, para que esa riqueza que acumulan pague impuestos en consonancia y la re-distribución de riqueza sea algo más que palabras. Así que, fuentes de financiación alternativas, para reforzar las pensiones, las hay.

Hay un amplio camino para fomentar la natalidad, el trabajo en igualdad para las mujeres (protegiendo adecuadamente su maternidad), la inmigración con derechos y deberes y la pelea contra la economía sumergida (que los técnicos de hacienda sitúan en un probable 23 por ciento de la economía). Un trabajo obligatorio para un gobierno con el adjetivo “socialista”.

En el audiovisual, la jubilación ya es, de por sí, un tema complejo. Nuestro actual esquema de trabajo, hace que miles de horas trabajadas, no se reflejen en nuestra vida laboral. Y miles de horas, suman miles de días y miles de días, suman años. Y así es difícil llegar a los 65 con 35 años cotizados y unas bases de cotización dignas en los últimos 15 años. Y no vemos a los sindicatos generalistas con fuerza para pelear por nuestra situación. En la mesa donde los empresarios plantan su programa de máximos en el que incluyen reducir su aportación a la seguridad social un cinco por ciento, UGT/CCOO no son capaces de mantener la reivindicación de que cada trabajador elija sus mejores 15 años de cotización para calcular su pensión.

Por eso, los trabajadores no nos sentimos bajo su paraguas y preferimos agruparnos en primera persona: los técnicos, desde TACE. Por ejemplo, es fundamental, vigilar en cada trabajo que nos den de alta en el régimen de artistas de la seguridad social, porque a través de él, la tesorería nos regulariza las bases cotizadas y podemos alcanzar un año de cotización, allí donde teníamos dos películas y 3 spots y unos capítulos sueltos. Es fundamental que ese régimen se extienda a las categorías que, ahora, quedan fuera. Y no es menos fundamental reducir esta jornada ilegal a la que nos han acostumbrado para dejar de perder todo ese tiempo de trabajo de horas extras no reconocidas, que no cotizan. (Pincha para ver los CRITERIOS DE ENCUADRAMIENTO EN LA SEGURIDAD SOCIAL DE LOS TÉCNICOS EN PRODUCCIONES AUDIOVISUALES)


Para vivir una tercera edad digna: NO A LA JUBILACIÓN A LOS 67 AÑOS.

 

 

Artículos relacionados:


http://www.anticapitalistas.org/node/4827

http://www.vnavarro.org/?p=3912
http://www.vnavarro.org/?p=3892
http://www.vnavarro.org/?p=3887
http://www.diagonalperiodico.net/Un-ataque-programado-a-los.html
http://www.diagonalperiodico.net/Meter-miedo-para-privatizar-las.html
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=100896