Jueves, 13 de Octubre de 2011 12:15

-ACCIÓN SINDICAL-

REPRESENTATIVIDAD

Entre la democracia y la ley. Cómo representar y ser representativos.

El pasado sábado 7 de octubre participamos de la jornada organizada por la Unión de Actores, con el objeto de retomar un problema que nos afecta a todos los trabajadores y trabajadoras de los espectáculos públicos.

Publicamos a continuación un extracto de las ponencias presentadas por TACE y, en breve, daremos a conocer las principales conclusiones de este encuentro, del que también participó la AADPC (Associacio d´Actors i Directors Proffesionals de Catalunya)

"Los contratos de los técnicos (y de los actores) que trabajan en el cine y en la producción audiovisual independiente son en su mayoría contratos por obra y muchos de duración inferior a seis meses, lo que, en aplicación del Estatuto de los Trabajadores y de la Ley de Libertad sindical, conlleva que tales trabajadores no pueden elegir ni ser elegidos como representantes sindicales: no hay comités de empresa ni delegados sindicales de los técnicos (ni de los actores)."

jornadarep07102011Este es un fragmento de una carta dirigida al muy ilustre Don Jesús Caldera Sánchez-Capitán por TACE en junio de 2007 , entonces ministro de Trabajo, para denunciar una de las problemáticas principales que vivimos en el sector, que afecta por igual no solo a técnicos, sino también a actores y a otros profesionales del cine y la televisión, y que ha sido uno de los caballos de batalla de nuestro sindicato desde que se refundara en abril de 2004 e iniciara una nueva andadura que nos ha llevado hasta aquí.

Pasados 4 años de esta carta al señor ministro, las cosas no han cambiado mucho, y seguimos atrapados en la paradoja expresada en el título de esta ponencia. Las leyes de la democracia, que se elaboraron precisamente para garantizar los derechos democráticos y sindicales de los trabajadores y trabajadoras de este país, son, en nuestro sector, un impedimento para que esos derechos y esa democracia se cumplan.

La falta de mecanismos que permitan la elección democrática de representantes legales para los trabajadores y trabajadoras en un rodaje, por ejemplo, les dejan indefensos ante los abusos y las múltiples irregularidades que se producen habitualmente. Al mismo tiempo, impide que las organizaciones sindicales sectoriales como las nuestras, se sienten en la mesa de negociación de los convenios como miembros de pleno derecho.

En nuestro caso, cuando hemos participado en estas negociaciones ha sido porque quienes sí tienen reconocido por ley ese derecho: la patronal y los llamados sindicatos de clase, CCOO y UGT, saben de nuestra inserción real en el sector. Sin embargo, cuando se dieron cuenta de que no éramos un invitado de piedra y que trabajamos muy duro para elaborar propuestas concretas que luego llevábamos a la mesa para intentar negociarlas, propuestas hechas en base a nuestro conocimiento directo del sector y de las problemáticas a las que se enfrentan los técnicos, propuestas que, de alguna manera, rompían con la dinámica que ellos tenían establecida, decidieron darnos la espalda no sólo para firmar el convenio que ha estado vigente hasta hoy, sino para hacer todo lo posible para evitar que podamos sentarnos en las próximas negociaciones.

La cuestión es que, cuando el Estatuto de los Trabajadores y la Ley Orgánica de Libertad sindical fallan, cuando estos marcos generales no proporcionan herramientas útiles, se puede recurrir al convenio para establecer fórmulas diferentes. En el convenio vigente se estipuló la creación de la figura del "delegado sectorial" y se decidió arbitrariamente que sean 10 delegados para todo el estado español. Estos delegados pertenecen a los sindicatos más representativos, que en base a la ley son CCOO y UGT. Y así se repartieron en la mesa de negociación, 5 para cada sindicato.

UN POCO DE HISTORIA.

TACE fue refundado en abril de 2004, pero nuestra memoria sindical va más allá. Algunas de las personas que impulsaron esta refundación, veteranos no sólo de la profesión sino también de la lucha sindical, intentaron organizarse allá en los años de la transición en los llamados sindicatos de clase. Con el tiempo se dieron cuenta de que la realidad de nuestro oficio era ajena a las dinámicas del indicalismo que hacían estos sindicatos, y que, por lo tanto, estos sindicatos no eran capaces de representar a los técnicos de forma eficaz.

Se hizo evidente entonces la necesidad de un sindicato sectorial independiente, que tuviera un conocimiento profundo de nuestra problemática laboral y que nterviniera directamente en los conflictos laborales que van surgiendo día a día en el ejercicio de nuestra profesión. En este contexto, Carmen Frías, una de nuestras veteranas más ilustres, impulsó la refundación de TACE en 2004.

Desde entonces hemos trabajado mucho. Hemos conseguido, a nuestro entender, representar realmente a un sector muy amplio de los técnicos de este país. Somos el sindicato con una mayor implantación en cuanto al número de afiliados y afiliadas, tenemos una amplia experiencia en la resolución de conflictos y hemos intentado estar presentes en todos los ámbitos de actuación existentes para defender los derechos y los intereses de los técnicos.

LOS DELEGADOS SECTORIALES.

Una de las consecuencias de la Campaña por objetivos de la Inspección de Trabajo es que nos ha permitido convocar elecciones sindicales en algunos rodajes, lo que puede suponer que la ley nos reconozca como sindicato representativo. Sin embargo, no creemos que este sea el camino. Es un camino extremadamente costoso y el resultado peligrosamente volátil. Las series se acaban. Así pues, volvemos a la idea que para nosotros debe ser la base de nuestro trabajo a partir de ahora en cuanto al tema de la representatividad. Los delegados sindicales sectoriales, que existen hoy por convenio y existen también en otros sectores.

No se trata de que les quiten a ellos y nos pongan a nosotros. Se trata de que se pueda ejercer el derecho democrático a elegir los representantes legales que defenderán los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras. Este es un derecho básico que debe garantizar una cierta normalidad en la relación entre la parte empresarial y la parte laboral, que evite conflictos y, sobre todo, que evite la indefensión de los trabajadores y trabajadoras.

En este sentido, nuestra propuesta es por una democracia real. Que sean los propios técnicos quienes decidan democráticamente por quién o por qué sindicato quieren ser representados. En este sentido, nuestra propuesta es por una democracia real. Que sean los propios técnicos quienes decidan democráticamente por quién o por qué sindicato. Supone unas elecciones sectoriales para escoger a un grupo de delegados sindicales, por territorios y según un censo de trabajadores y trabajadoras que habría que estudiar como llevar a cabo.

Pensamos también que todos los profesionales del audiovisual y del espectáculo en el ámbito independiente sufren la misma problemática, aunque cada uno con sus particularidades. Así que para nosotros, sería importante que de este encuentro surja algún ámbito de colaboración entre las diferentes organizaciones sindicales aquí presentes, extensible a otras que no lo están, y en el que se trabaje y se desarrolle esta propuesta u otras similares..