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RECLAMAR LOS IMPAGOS: LA FUERZA DE ESTAR ORGANIZADO
El sector del audiovisual aun sufre de muchos abusos por parte de las diferentes productoras.
Entre los abusos cometidos están las jornadas laborales, que en pocas ocasiones se ajustan a la legalidad; las condiciones de trabajo, que muchas veces no son las mejores para poder desarrollarlo; o directamente el no tener acceso al contrato bajo el cual se está trabajando hasta finalizada la producción. Pero quizá aun peor que todo eso es haber hecho ya el trabajo que te tocaba y ni tan siquiera cobrar por ello. Por desgracia esta es una práctica que las productoras están haciendo cada día más.
Un par de ejemplos de esto los hemos tenido recientemente en Catalunya.
Una compañera del sindicato que había trabajado en la producción de Morena Films El Monje –la misma productora que por cierto ha producido la exitosa También la lluvia– había dejado de cobrar 15 días del mes de julio. La compañera había tratado a nivel individual que la productora le pagase lo que le debía. Las llamadas y los emails ha nivel personal llegado el mes de noviembre no habían dado ningún resultado. Las excusas eran variadas, pero quizá la más sorprendente era la de que “tenemos mal tu número de cuenta y creemos que hemos ingresado el dinero en otra cuenta”. Fue entonces cuando la compañera se decidió a dejar de intentarlo a nivel individual y ponerse en contacto con el sindicato. Después de enviar un email y llamar a la productora pidiendo explicaciones por el impago, finalmente surgió efecto el advertimiento de que si no se pagaba en 72 horas se emprenderían los procedimientos legales consecuentes. En menos de 48 horas la compañera ya había cobrado todo lo que se le debía. Una vez intervino TACEE las equivocaciones de números de cuenta se esfumaron por arte de magia.
El otro ejemplo se refiere a la producción de Zip Films, Implosion. Una compañera, otra vez después de intentarlo a nivel individual, nos informo de que no había cobrado por su trabajo. Un trabajo hecho hace meses. Esta vez no era la única persona que no había cobrado y después de que esta compañera hablara con cuatro de sus compañeros de trabajo que tampoco habían cobrado, estos se afiliaron todos a TACEE para poder defender de la manera colectiva sus derechos. De la misma forma que en el primer caso, después de varias llamadas por parte del sindicato y varios emails y después de una advertencia a la productora de llevarla a los juzgados, finalmente, después de cuatro meses sin cobrar, la productora pagó. Esta vez la excusa de la productora era la falta de dinero para pagar ya que, según ellos, no se les habían concedido una subvención que tenían prevista. TACEE les dejó más que claro, que no se pueden hacer producciones con un dinero que no se tiene. Esta productora resultó ser propiedad de Paco Berga, según El País “el cerebro de una gran trama financiera que desplumó en los años noventa a parte de la jet-set balear” y que según el periódico “ha aprovechado sus años en prisión para florecer en el negocio audiovisual” aunque “aún no ha terminado de cumplir su pena de 10 años y 3 meses por apropiación indebida continuada”.
Estos son solo algunos ejemplos claros de una práctica por desgracia demasiado habitual en el sector. Pero aquí lo importante, más allá del hecho que los y las trabajadoras recibieron lo que les correspondía por su trabajo, es el poder y la capacidad de convencer a los productores de sus obligaciones si un sindicato está detrás de tus reclamaciones. En este caso un sindicato como TACEE. Los compañeros y compañeras que reclamaron a nivel individual durante meses que las productoras les pagaran lo que se les debía –como por otra parte debería ser normal– solo consiguieron frustración y ser ignorados e ignoradas –y hasta en alguna ocasión amenazados. La situación cambió cuando los productores supieron que detrás de esas reclamaciones no solo habían una persona sola y aislada, sino que esta y sus reclamaciones estaban apoyadas por un sindicato como TACEE.
Estar organizado a nivel sindical no es solo una forma de hacer respetar tus derechos como trabajadores y trabajadoras cuando estas ejerciendo tu trabajo, sino que también te permite tener la capacidad de reclamar lo que te pertenece de forma colectiva y sabiendo que detrás tuyo hay un sindicato dispuesto a apoyarte. Un sindicato que por otra parte cada día crece más y cada día tiene más fuerza para hacer defender a los y las trabajadoras del audiovisual. Para tener aun más fuerza es necesario hacer correr la voz entre los y las trabajadoras del sector sobre este tipo de experiencias y sobre la necesidad de afiliarse a TACEE si se quiere hacer frente a los abusos de las productoras.
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