-EDITORIAL-

“NOS VAMOS A CARGAR EL SECTOR”

Este mes alguien llamó a la oficina, aterrorizado.

No quería dar su nombre y nos explicaba que en su actual trabajo el horario de rodaje era tan extenuante, que varios técnicos habían empezado a dormir en el plató. No es la primera llamada de este estilo. Lamentablemente, conocemos casos similares.

Por otro lado, algunos compañeros se han mostrado también inquietos en los últimos meses por el argumento de que en este sector no se pueden trabajar ocho horas, que así, “nos lo vamos a cargar”. Si nos damos cuenta, en ambos casos hay un miedo explícito o latente para cuestionar una idea central de este sindicato: Nuestro sector no puede estar al margen de las leyes.

Los trabajadores de la “industria audiovisual española” (si podemos llamar así a un heterogéneo conglomerado) necesitan un sindicato propio. Y nos atrevemos a decir más: la propia industria lo necesita si, de verdad, aspira a ser industria, a tener fuerza, a estabilizarse como tal, con reglas justas para su propia competencia interna. Una industria fuerte, necesita un sindicato fuerte.

Es urgente frenar la actual “subasta a la baja” en la que todo vale para quedarse con un encargo, en una estrategia suicida que recuerda a la subasta de la alta costura en los talleres ilegales de trabajadores chinos que se ve en la película “Gomorra”. A eso nos recordó esa llamada con la que empezábamos este editorial.

Estamos a tiempo de estructurar este sector dentro de lo legal y lo justo. Para ello, los trabajadores tenemos un papel importante. Organizarnos para exigir los mínimos legales y justos  en cuanto a condiciones de trabajo, es urgente y necesario. Lo mismo que seguir sumando a compañeros a TACE y seguir divulgando nuestras ideas. El actual convenio avalado por UGT/CCOO no nos sirve y seguimos creyendo que es ilegal en varios puntos. Necesitamos tener fuerza para negociar otro.

La regulación de la jornada laboral es el punto principal y más sangrante de los abusos actuales. La regla básica en este punto, el artículo 34 del Estatuto de lo Trabajadores marca la jornada en 40 horas semanales. ¿Cómo aplicar eso en nuestro sector, que necesita flexibilidad de horarios? Esa flexibilidad, unida a la temporalidad y la cualificación, justifica salarios incrementados. Necesitamos marcar, claramente, qué horas son extraordinarias y cuáles ordinarias. Necesitamos regular los desplazamientos que, añadidos a las jornadas, suponen un peligro en la carretera, por la fatiga. Necesitamos empresas y profesionales de la producción que conozcan la legalidad y que organicen el trabajo de sus equipos conscientes de la misma.

Necesitamos un cambio de chip importante nuestro sector, en este punto. No es imposible. EEUU y Francia, países mucho más fuertes en el audiovisual, tienen sus propios acuerdos laborales entre empresas y trabajadores que regulan estrictamente la jornada. En ambos casos la jornada ordinaria es similar: 40 horas en EEUU y 39 en Francia. El resto es extraordinario.